Plaza Cívica
Protocolo Karin municipal

Contraloría ordena reservar denuncias de Ley Karin en el concejo

La Contraloría indicó que, aunque el alcalde de Ñuñoa no reveló antecedentes confidenciales, en estos procedimientos debe resguardarse estrictamente la reserva. Por ello, ordenó que en adelante se abstenga de informar públicamente sobre la existencia de denuncias de esta naturaleza.

El pronunciamiento aborda una situación ocurrida en el concejo municipal de Ñuñoa, donde el alcalde informó sobre una denuncia presentada al amparo de la Ley Karin contra un concejal. La Contraloría revisó si esa comunicación vulneraba los deberes de confidencialidad y la probidad administrativa.

En su análisis, el órgano recuerda que los procedimientos vinculados a acoso laboral y materias afines se rigen por principios especiales, entre ellos la confidencialidad, y que en estos casos debe resguardarse la honra y la privacidad de las personas involucradas. También cita que, cuando la denuncia recae en ciertas autoridades o jefaturas, corresponde a la Contraloría sustanciar el sumario conforme al Estatuto Municipal.

La conclusión es precisa: el alcalde sí dio cuenta de la existencia de la denuncia, pero no expuso antecedentes confidenciales, sensibles o específicos que comprometieran la investigación. Sin embargo, la Contraloría advierte que esa reserva debe mantenerse de manera estricta, incluso si la persona denunciante hubiera consentido o pedido la divulgación.

Para los municipios, el criterio importa porque fija un estándar de prudencia en sesiones de concejo y comunicaciones públicas sobre denuncias de esta naturaleza. En lo sucesivo, la autoridad comunal debe abstenerse de informar públicamente sobre la existencia de estas denuncias y tratarlas con reserva y discreción.